espiritu-y-alma

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

María, Madre mía, Virgen de Guadalupe, trono de la sabiduría eterna, que hablaste al ignorante Juan Diego en un lenguaje que pudo entender: Alcánzame la gloria de estudiar con aplicación, aprender con facilidad y retener con firmeza y seguridad, para gloria de Dios y beneficio de todos. Virgen de Guadalupe, dulce madre mía, abogada de los desamparados, consuelo de los pobres, esperanza de los que sufren: ¡mírame con tus ojos de misericordia! ¡Acompáñame en este momento de dolor! ¡A tí acudo con confianza, sé que no seré defraudado! Amén.