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A ver, a ver… ¡A mover la colita!

Y los pies, los brazos, la cintura… ¡A mover todo el cuerpo! ¿Sabías que hasta un 66% de los europeos no llegan alcanzar los 30 minutos de actividad física diaria? Además, uno de cada cuatro no realiza actividad alguna. Casi el 40% de los adultos y el 23% de los niños a nivel mundial no hacen ejercicios en su tiempo libre.

No es que queramos ser duros contigo o ponernos pesimistas, pero está claro que si no haces algo de ejercicio diario, no lograrás estar bien. Hipócrates, médico griego, dijo: “lo que se utiliza se desarrolla, lo que no se utiliza se atrofia”.

Así que o mueves la colita (y el resto del cuerpo), o sufrirás las consecuencias de ser una persona sedentaria. Seguir una dieta equilibrada y hábitos saludables influye en todo lo que haces: tendrás más energía para tus actividades diarias, tu piel estará suave y firme, tu cabello brillante, tus uñas crecerán fuertes. En fin, que derrocharás plenitud por doquier.

Pero, ¿qué es el sedentarismo?

El sedentarismo es la carencia de actividad física fuerte como el deporte. Esto trae como consecuencia que el organismo sea vulnerable ante enfermedades, especialmente cardiacas. Asimismo, como resultado del sedentarismo físico aparece la obesidad.

Además, actualmente es mucho más común pasar horas viendo TV, jugando a la consola o frente al ordenador, que haciendo algún tipo de deporte o terapia al aire libre como el Tai Chi. El sedentarismo está a la orden del día y muchos entramos en la categoría de personas “sedentarias”, sin estar al tanto de ello.

Las consecuencias del sedentarismo pueden ser muchas, pero las más notables son:

Obesidad: la persona sedentaria no quema las grasas que consume sino que las almacena en el abdomen, caderas, etc.
Huesos débiles: la falta de actividad física hace que los huesos pierdan fuerza y se debiliten, lo que abre el camino a enfermedades como la osteoporosis.
Cansancio inmediato ante cualquier actividad que requiera esfuerzo físico como subir escaleras, caminar, levantar objetos o correr.
Problemas de espalda que generan dolores frecuentes.
Desgarres musculares.


El sedentario debe entender que tiene que moverse y que estar frente al televisor, ordenador, libros, reuniones e incluso viajes, no son las actividades físicas que el organismo requiere. Es necesario que la persona sedentaria incluya en su agenda diaria, al menos, una hora de deporte. La actividad deportiva debe ser una constante.

Vale, soy sedentario… ¿Qué hago?

Caminar es la actividad física más elemental. No se trata de recorrer un par de metros dentro de la oficina, sino de ponerse metas: recorrer un kilómetro cada día.
Realizar algún tipo de terapia como yoga, Pilates, Tai Chi.

El ciclismo puede resultar un deporte atractivo, además que la bicicleta puede ser un medio de transporte.
La danza es una actividad divertida y es otra manera de mover el cuerpo y salir del sedentarismo.
La natación es el deporte más completo, porque pone en movimieno todos los músculos del organismo.