Sonidos Sanadores Con Cuencos Tibetanos

El efecto sonoro que se genera cuando se frota el cuenco tibetano de forma uniforme y prolongada, se semeja a un mantra que penetra en lo mas interno del ser, trascendiendo el cuerpo fisico y llegando a actuar a nivel celular. Si nos gusta trabajar con cuencos y tenemos espacio en casa, un cuenco de cuarzo puede transformarse en un elemento esencial en nuestro camino. Tanto si la estancia es extensa como si es mas pequena notaremos como el sonido y la vibracion se expande por toda la habitacion. En el momento que no sintamos tranquilos y concentrados cogeremos la http://medicablogs.diariomedico.com/loscuencostibetanos/ banqueta y golpearemos nuestro cuenco suavemente.

No es necesario tener conocimientos anteriores ni tener cuencos tibetanos; la escuela proveera los necesarios para realizar el curso. Cada entre los cuencos dependiendo de su tamano y grosor pueden vibrar en siete tonos individuales pudiendo sostener tal vibracion durante varios minutos. Los autenticos cuencos tibetanos estan compuestos por la aleacion de 7 metales (oro, plata, cobre, plomo, hierro, mercurio y estano) que se corresponden a los siete cuerpos celestes; a los siete chakras.



Dado a que los meteoritos encontrados en el Tibet viajan mediante un ambiente muy pobre en oxigeno, se dice que su composicion difiere de los meteoritos encontrados en ninguna otra parte del mundo. Los Cuencos Tibetanos son instrumentos sagrados hechos de manera artesanal y compuestos por la aleacion de varios metales, que siendo tocados emiten una vibracion muy especial que induce a estados de meditacion profunda y moviliza las energias estancadas, tanto en nosotros como en un determinado espacio.

Si bien su origen realmente se ignora, como ya te comentabamos en un articulo precedente en el que repasabamos la historia de los cuencos tibetanos , lo cierto es que historicamente han sido fabricados en el Tibet, Nepal, China, Butan, el pais nipon, China y Corea. Consisten en un instrumento de metal con forma de cuenco tazon, cuyos lados y bordes tienden a vibrar cuando son golpeados frotados con un mazo, y los bordes se recorren con ayuda de un mazo encalla de madera. Estos cuencos estaban hechos de forma artesanal y su composicion incluia la combinacion de 7 metales (el siete es el numero del poder en equilibrio).

Y es que merced al comienzo de resonancia, que el sonido de los cuencos de cuarzo ajusta la vibracion de la persona a la misma frecuencia emitida del mineral; esto es, acaban ambos vibrando al mismo ritmo. El sonido de los cuencos de cuarzo y de los cuencos tibetanos, afecta de forma global al individuo. Por si fuera poco, la vibracion afecta a la columna que actua como vehiculo de resonancia y se extiende a traves del sistema nervioso a nuestras celulas, tejidos y organos. La vibracion de los cuencos repiquetea y armoniza la estructura cristalina presente tambien en nuestro esqueleto.



Se coge el palo y por la parte de la piel se da vueltas, si la mano esta dentro se marcha de un lado para otro sino se hace circular. Si la mano esta fuera se pone en el sacro de ser la espalda , esta mano no hace nada solo para sentir que la vibracion se expande, si esta mano no nota nada es que la zona esta realmente bloqueada. Debes tomar en consideracion, hacer los simbolos en el cuenco cada vez que pases de una estancia a otra.

Y es que merced al comienzo de resonancia, que el sonido de los cuencos de cuarzo y los cuencos tibetanos (metalicos) ajusta la vibracion de la Consigue Mas Info persona a exactamente la misma frecuencia emitida por el cuenco, es decir, terminan los dos vibrando al mismo ritmo. Y se ha podido comprobar que en esos estados hay un incremento significativo de la produccion de linfocitos T, responsables del sistema inmunitario.

El bano/masaje de sonido con cuencos tibetanos se dirige a cualquier persona de todas las edades y pueden emplearse en un amplio rango de afecciones fisicas (malfunciones de la circulacion, inconvenientes de articulaciones, dolores, revitalizacion de personas que han sufrido un infarto...) y psico-sensibles (dolor cronico y fibromialgia, ansiedad, agobio, depresion, insomnio...).