Las Leyes De La Frontera



J. Cercas decía hace unos años en una entrevista, después del éxito desaforado de su novela Soldados de Salamina, que cuando la gente lo detenía en la calle para saludarlo, probando ya la cotidianeidad de la fama, sentía que iba de viajante de sí (de su doble, un impostor, un farsante). Cada minuto dentro fue enriquecedor para el fotógrafo, quien aprendió a mirar la realidad desde una perspectiva distinta, desde un sitio que le hizo comprender muchas actitudes, admirar a muchos y a otros no tanto. Mira qué forma tan original y muy a su estilo tuvo Osmel Sousa para celebrar su aniversario y el entretenimiento duró hasta muy altas horas de la madrugada.

Con el paso de los años medraba la conciencia internacional sobre las injusticias del apartheid y para cuando cumplió setenta años, Mandela ya era el preso político más famoso del mundo. Sin embargo, tras el derrumbe del apartheid, Sudáfrica ha tenido cuatro elecciones parlamentarias y ha escogido a 3 presidentes pacíficamente, lo que ha sentado un ejemplo para el resto del continente.



Para el sexagésimo aniversario de la muerte de A. Machado, Cercas escribió un artículo en el que charlaba de su muerte en el mismo sitio donde se generó el fusilamiento de S. Mazas. Recibe respuesta de Miguel Aguirre, historiador y escritor, que le da una serie de contactos para proseguir con una investigación que emprende sin saber siquiera cómo. Por mucho que sus opiniones políticas no coincidan con las mías, considero a Cercas un muy buen escritor.

La investigación del Departamento de Justicia se ha extendido a nueve países y ha terminado (por el momento) con el cierre de dieciocho dominios socios con Megaupload, más de veinte órdenes de búsqueda y la incautación de aproximadamente cincuenta millones de dólares en activos no concretados. Si estos quedan expuestos y se pudieran acceder desde afuera, es conveniente soldarlos cerco electrico a la reja para que no se puedan extraer.

Le preguntó a Miralles si era el miliciano que le salvó la vida a Sánchez Mazas, por lo cual el contestó con una sonrisa y le dijo que no, si bien cercas no se dio por vencido por el hecho de que algo le daba que si era pero no lo diría. Después de tanta charla y todo lo que habían vivido juntos en esos instantes J. Cercas se debía marchar porque su tren salía hoy para Barcelona conque salieron para afuera porque Miralles le quería despedir. J. Cercas: Es una persona de en torno a los 50 años, lleva lentes y es un escritor natural de Ibahernando, Cáceres en el entra a mi web año mil novecientos sesenta y dos. También le da el número de teléfono de Jaume Figueras para saber más cosas sobre S. Mazas y la Guerra Civil.