Un Cuento De Terror De Verdad

Los mejores Cuentos Cortos que un pequeño quiere leer ya antes de irse a la cama. La mujer se aferró de la mano derecha del Gordito y con algo de esmero se puso de pie. De entre sus ropas sacó una cadena larga con una piedra de color azul en un extremo, la extendió delante del semblante del Gordo. Del segundo frasco sacó un sobre de un Alka-Seltzer, lo abrió y desmenuzó esa enorme pastilla blanca entre sus dedos arrugados. La mejor jugada fue cuando le cerró la boca al Loco Gatti que lo tildó de gordito” y ese domingo, el Diego, 4 goles le clavó. Jugando para Sitio Recomendado el F.C. Barcelona, frente al Real Madrid, en el Bernabéu y por la final de la Copa.

Por vez primera desde aquella ocasión en que su hermano menor estuvo a punto de fallecer por una neumonía, a Martín se lo veía asustado por algo. Miró las ventanas oscuras de la casa, la sombra del cánido que les proseguía ladrando de a ratos. Y después, sin más preámbulos, se bajó del turismo y empezó a caminar rumbo a la casa. El chico, que en algún punto del paseo se había puesto un par de guantes, revisó en sus bolsillos y sacó otro par para Horacio. Ciervos, pumas, aun la cabeza resquebrajada de un enorme cocodrilo: todos los miraban con sus ojos de obsidiana, cubiertos de polvo. El padre de H. apareció en el umbral, secundado por tres guardas de seguridad.

Cuando en el vídeo le preguntan cómo fue que lo logró, el Hacedor de Zombis se encogió de hombros. Ante estas terribles pruebas, que ocasionaron la conmoción de la opinión pública, Antonio Sikorski fue a juicio nuevamente. Esta vez, el Tribunal Supremo lo halló insano psíquicamente, por lo que fue sentenciado a reclusión para toda la vida link útil en el Instituto Psiquiátrico de la zona, ocasionando el enfurezco y la perplejidad de los ciudadanos que proseguían el caso. Para sus adentros, el Hacedor de zombis sonreía y creía que todo salía según lo planeado. Retiraron el vehículo y los peritos procuraron alguna información adicional para el caso, mas no hallaron nada de relevancia.

Proyectada por la luz de las velas, la sombra de Lotman reflejada en las altas paredes parecía un monstruo informe que se moviera al lento compás de una danza fantasmal. Tardó un instante en percatarse de que sólo se trataba de un efecto de la proyección de la sombra: su cuerpo aparecía en la pared y la cabeza en el techo, mas la primera impresión era la de un cuerpo sin cabeza. Al virar, pateó involuntariamente el pie de un maniquí y, en su anhelo de tomarlo antes de que cayese, derruyó una pila de cajones que le cerraron el paso cara la escalera.

Fue en una de esas pausas en que en unión de otros 14 voluntarios, Perucho Rodi, estudiante de ingeniería, buen hijo, hermano genial, precioso y suave moreno de ojos verdes, había comenzado a cavar ese túnel que debía salir detrás de las situaciones bolivianas con un boquete que en el momento señalado entraría en erupción como el cráter de un volcán.

Muchos cuentos de viejas, especialmente los que hablan sobre el embarazo y parto han probado ser falsos inefectivos a la luz de los avances médicos y tecnológicos. Ciertos cuentos sobre la salud y las enfermedades tienen algunas bases, al tiempo que otros, por norma general los más recientes, parecen reflejar una fobia hacia la tecnología, como los relacionados con ver TV Algunos cuentos de viejas son verdaderos, la mayor parte de ellos son inofensivos - y al menos uno de los que describiremos a continuación es peligroso. Sin embargo, el blog proseguirá activo para que podáis haceros con los cuentos que deseéis. Si moverse, me miró de la cabeza a los pies, un recorrido veloz, mas inquietante.



Los sonidos del viento le parecían susurros, y al pasar frente a las puertas de los panteones se sentía observado. Desde hacía muchos años, cuando su bisabuelo el Conde Drácula Dráculez abandonó este mundo por haber mordido una granada en mal estado, Teeth y su familia dejaron de lado la costumbre de morder todo aquello que fuera de color rojo, conque no comían granadas, sandía, tomates, cerezas, arándanos ni fresas.

Ni siquiera cuentos infantiles, si bien de índole terrorífica (y también anotados en la tradición oral en su día), como La Cenicienta ”, de Hables Perrault , Caperucita roja ” y Blancanieves ”, de los Hermanos Grimm , reciben la denominación de cuentos de terror, que semeja haber sido acuñada de manera expresa para las obras mayores del género aparecidas entre los siglos XIX y XX.