Guía Fácil Para Futuras Mamás



El ultrasonido obstétrico usa ondas sonoras para producir imágenes de un bebé (embrión embrión) que está en una mujer embarazada, como de esta manera también del útero y los ovarios de la madre. Es oportuno efectuarla desde que se sospecha la existencia de una gestación, esto es, desde cuando hay atraso menstrual bien cuando se tiene un test de embarazo positivo. Esto es importante porque nos asegura la edad gestacional del embarazo nos descarta la existencia de éste. También nos informa de algunas complicaciones asociadas, como por ejemplo, un huevo anembrionado (quiere decir que el embarazo se lea la informaciá³n completa acá ha detenido y que el feto no se ha desarrollado) una gestación fuera del útero materno. Todas las recomendaciones y guías clínicas del planeta y de nuestro país, de esta forma lo indican.

Monitorización fetal: Se efectúa para valorar el bienestar fetal y la primera va a deber efectuarse a las 38 semanas, entonces a las 39 semanas, a las cuarenta semanas y desde acá cada un par de días hasta las 41 semanas con 3 días (en el caso de que no haya venido el parto, se le provocará). En general los doctores que efectúan las pruebas no aconsejan que pasen de los 30 minutos de duración para no exponer al embrión a un exceso de ultrasonidos.

Algunos especialistas no consideran la histeroscopia como una investigación de rutina para la pareja infértil, por la alta precisión diagnóstica de la SHG, salvo que haya una indicación específica. Sin embargo, otros autores aconsejan que la histeroscopia sea incluida como parte del estudio de la pareja infértil combinada con la laparoscopia. Para los miomas intramurales y subserosos la miomectomía puede realizarse en la mayoría de los casos por laparoscopia.

Yo lamentablemente no puedo examinarla y por lo mismo puedo suponer que puede ser alguna glándula, infección hasta orina, mas son suposiciones y mi consejo es que se ponga una toalla sanitaria y camine deambule en su caso por unas 2 horas y si esa toalla sanitaria se moja bastante si puede ser líquido amniótico y es mejor que la vuelvan a examinar, con lo de la placenta no hay problema.



Lo que pasa es que en la foto” la carita y la manera de la cabeza, se parecía tanto a la de su hermano cuando nació que estaba persuadida de que iba a ser un chaval. Cuando fuí a alumbrar, entré al hospital cuando ya no podía pero con las contracciones y despues de largar a una doctora” llena de collares que me dijo que si es que queria parir como kunta kinte y yo no me acuerdo que la afirmé pero se largó y vino un ginecologo al que afirmé que me habian dicho que cesarea. Ya le puedes ir diciendo a tu ginecólogo que ya le vale.Entonces me dije que una vez nada más beato tomás. Crea un nudo fuerte haga clic acá! que te anima para llegar a la recta final con mas ganas que vaya ! Pueden ser más de acuerdo al criterio del médico y conforme la evolución del embarazo.

Existe un parámetro que el técnico que realiza la ecografía ve en pantalla, que le da una idea de la temperatura máxima que podría tenerse después de un tiempo prolongado de exposición al ultrasonido. El índice termal de la mayor parte de las pruebas ultrasónicas es bajísimo lo que significa que pueden usarse por tiempo ilimitado. En el caso de la Doppler y las ecografías en color, el índice termal es un tanto más alto con lo que el tiempo máximo de uso aconsejable es de 30 minutos. En relación acuantas ecografías son precisas durtante el embarazo, se acepta que mínimo una por trimestre.

Un ultrasonido 3D es capaz de lograr imágenes claras notablemente a través de la utilización de las mismas ondas de sonido empleados en un ultrasonido 2D pero con el resultado final que muestra los diferentes ángulos. Un ultrasonido 3D proporciona una imagen más detallada del bebé, que la tradicional ecografía 2D. Las imágenes son más reales y dan una buena idea de las peculiaridades físicas del bebé. En contraste a un ultrasonido 2D tradicional no es preciso tener la vejiga llena con la intención de conseguir una imagen clara.

La Translucencia nucal es un marcador ecográfico de aneuploidías (alteraciones cromosómicas), que se busca en el examen de despistaje entre las once y 14 semanas. Es una acumulación de líquido que se halla entre la piel y el tejido celular subcutáneo a nivel de la nuca del feto. En ciertos casos es posible detectarlo a los tres meses de gestación, siempre y cuando el embrión este en una posición conveniente. No obstante con los equipos actuales de alta resolución y con 3D un ecografista experimentado puede.