Busco Músico De Canciones

Para acercarnos a una mínima —pese a ello necesariamente laxa— noción de lengua, dialecto pluralidad estándar, quizá sea prudente resguardarse en Canetti y decir con él que conviene en ocasiones «destronar a la exactitud de su sitial divino» (Apuntes 1973-mil novecientos ochenta y cuatro, Galaxia Gutenberg / Círculo de lectores, apud El País, dos de septiembre de dos mil). Creo que una posible explicación a este triunfo cantando / creando en castellano sea la fuerza e intensidad de ese género de música, y el hecho de que este aspecto sea más esencial para los seguidores del género, que lo que puedan comunicar las palabras. La música instrumental, ya sea pop, dance, jazz, flamenco, tiene más posibilidades de triunfar en estos mercados al carecer del hándicap de tener una parte vocal en un idioma que no suena bien en las colonias de la metrópoli, fuera de nuestro planeta latino.

En definitiva, todos y cada uno de los datos parecen poner de manifiesto que la batalla del español en U.S.A. no solo pasa por las universidades, centros culturales y exposiciones permanentes itinerantes, sino más bien también, e inclusive prioritariamente, por el campo musical y mediático, espacios totalmente cercanos a los jóvenes hispanos y de incuestionable rentabilidad económica.



Veamos: Luz Casal ha cosechado grandes éxitos en Francia, mas para esto ha tenido que cantar en francés; Ricky Martín, cuando su objetivo es el mercado mundial, no canta en castellano, sino más bien en inglés, lo mismo que ocurre con E. Iglesias G. Estefan, que cuando se dirigen al mercado latino utilizan el idioma español y para el mercado mundial traducen sus canciones al inglés.

Al final nuestra música es tan buena como la que se pueda hacer en Inglaterra, y cuando no tiene el hándicap del lenguaje se vende asimismo en el resto del planeta. Hay una especie de espejismo en el planeta de la música que nos hace ver que cada vez se vende más música latina fuera del mundo latino, por servirnos de un ejemplo en Estados Unidos. Para afrontar con mayor realismo el reto que nos planteamos ahora —la conquista de nuevos mercados por la parte de la música en español—, quizá deberíamos aceptar ciertos puntos de partida.