Ministerio De Sanidad, Servicios Sociales Y también Igualdad

Las capitulaciones maritales son un contrato negocio jurídico que tiene por objeto la regulación de los intereses patrimoniales de los cónyuges. Es recomendable que las capitulaciones se pacten ya antes de la celebración del matrimonio, puesto que una vez que se casen, su matrimonio se regirá por el régimen de bienes gananciales y los salarios, rentas que obtengan y bienes que compren serán gananciales, aunque en cualquier instante tras casados podrán conceder capitulaciones y regirse por el régimen de separación.

La comunicación de las ganancias tiene sitio únicamente al final, cuando el régimen se extingue, mediante una comparación entre las ganancias conseguidas por uno y otro cónyuge en virtud de las diferencias que arrojen sus respectivos patrimonios inicial y final.


Me Casé En El Extranjero Y No Registré Mi Matrimonio En España ¿Pueden Solicitarme El hay que entenderlo en un sentido extenso que abarque todas y cada una de las necesidades de las hijas e hijos, será necesario conocer detalladamente dichos gastos y fijar la aportación de cada uno de ellos de las y los progenitores en forma proporcional a sus ingresos, teniendo en cuenta que el cuidado de menores por la el progenitor custodio debe tenerse en cuenta y computarse como una aportación en especie.

Para eludir el régimen supletorio legal, los futuros contrayentes pueden pactar un régimen distinto: el de participación; asimismo para cambiar el que tenían; siempre y en todo momento procede conceder Capitulaciones matrimoniales e inscribirlas en el Registro Civil a fin de que afecte a terceros.

Fiscalmente es más ventajoso liquidar el régimen económico marital ya que la adjudicación de los recursos por divorcio entre los cónyuges está exenta de los impuestos de Transmisiones Patrimoniales, Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, comúnmente conocido como las plusvalías, y en el IRPF no computa ni como incremento ni como disminución patrimonial, siempre que el reparto sea equitativo y no esté encubriendo una compra y venta entre los dos cónyuges.

La normativa civil establece que en primer lugar van a ser los cónyuges los que dispondrán libremente el régimen económico matrimonial, a través de capitulaciones maritales. Y es que el régimen de gananciales, por mucho que se empeñen, es un semillero de problemas y cuestiones inciertas, algunas insolubles, que sin embargo no se provocan en el régimen de participación considerablemente más simple y de más simple aplicación. Las zonas donde se aplican estas normas matrimoniales especiales son: Aragón, Baleares, Cataluña, Navarra, Valencia y parte de la provincia de Vizcaya.

Los bienes adquiridos incesante matrimonio son propiedad del cónyuge que conste como titular, si bien se hayan pagado con recursos dinero propiedad del otro cónyuge, puesto que en este caso se presume que ha habido una donación entre cónyuges.

Divorcios En El Extranjero Y Exequatur el nuevo Código de la Familia reconoce el sistema de participación en las ganancias que ha de ser más proteccionista, sin embargo la redacción las reglas regulatorias de la liquidación, no logran ese objetivo puesto que el reconocimiento de la plusvalía no se hace de manera individual sobre bienes, sean de la naturaleza que sean, sino que se hace de una manera general.

En el régimen de separación de bienes pertenecen a cada cónyuge los recursos que tuviera ya antes del matrimonio (al igual que en el régimen de gananciales, pues son recursos propios privativos) así como los que adquiera una vez festejado el matrimonio por cualquier título, así sea a título oneroso (adquiere de pisos, terrenos) gratis (donaciones, herencias).

El contenido básico de este nuevo régimen se inspira en el régimen legal de participación en las ganancias alemán que es el régimen legal vigente en Alemania, mas asimismo se ha tenido en cuenta la coyuntura de que el derecho positivo francés prevé, además, la existencia de un régimen opcional de participación en ganancias.